martes, 22 de febrero de 2011

El Cáceres busca una ganga en rebajas

No perder los nervios cuando las cosas te vienen mal dadas es un evidente signo de madurez y templanza. Últimamente la atmósfera que se está generando alrededor del Cáceres 2016 se está contaminando de alguna manera, especialmente por las abultadas derrotas y lamentable imagen ofrecida por el equipo en Melilla el miércoles pasado y el domingo en Pamplona. Los resultados en sí no son el detonante de todas las preocupaciones. Es que con esto de los partidos fuera de casa del Cáceres llueve sobre mojado. La inconsistencia del equipo lejos del Multiusos se ha convertido en una inexplicable rémora esta temporada. A los seguidores habituales del equipo en casa les cuesta entender cómo el equipo ofrece dos rostros tan, tan distintos. En casa, unas veces con más brillo y otras con menos, los de Aranzana son muy efectivos. Fuera son un equipo vulgar. Muy vulgar para lo que se espera de una plantilla que aspira a pelear con los de más arriba.

Por de pronto el primer paso que se va a dar va a ser cortar a Koffi. Algo esperado no. Esperadísimo. El jugador no ha aportado absolutamente nada, aparte de voluntad. Alguien puede decir: "¡Para lo que cobraba!" (con un sueldo de oficinista, más que de jugador profesional). Todo el periodo de inactividad -casi un año- le ha mermado de tal manera, que está lejísimo del rendimiento que se le presupone a un jugador LEB Oro. Claro, que cuando se le fichó también se esperaba una evolución mayor. Es lo que tiene ir de rebajas, que a veces encuentras buenas gangas, pero otras compras baratijas que no te solucionan nada. Ahora, el Cáceres tiene que volver a pescar en el mercado. Y además debe hacerlo en menos de una semana. Imagino que buena parte del scouting deben tenerlo medio hecho. Pero ¡ojo! El asunto es, ¿cuánto dinero está dispuesto el club a invertir? A pesar de que siempre me ha parecido algo horrible opinar sobre en qué se gastan el dinero los demás, me voy a atrever a decir que el Cáceres puede presumir de haber mantenido a raya el presupuesto de plantilla tras no haber modificado el equipo con el que comenzó en verano, excepción hecha de Koffi, que como ya hemos dicho para nada ha ocasionado un sacrificio cuantioso. Aranzana está un poco harto de que hablen del Cáceres como un club millonario. Porque si echamos cuenta de lo que se han gastado los equipos hasta este momento de la temporada, no creo que los cacereños sean particularmente uno de los que han hecho más dispendios. En estos tiempos de apreturas económicas, contener el bolsillo se antoja como vital para que el proyecto baloncestístico de Cáceres continúe.
 
Es por ello que al fichar uno debe reflexionar sobre cuáles son las verdaderas miras del club. ¿Está cumpliendo con los objetivos que se le presuponían a principio de temporada? El equipo, salvo hecatombe, luchará en los playoffs y está en condiciones muy favorables para contar con el factor pista a favor, que al fin y al cabo era lo que el club se había fijado para esta campaña. Mirar más arriba se antoja como una meta realmente complicada en lo deportivo, pero, en lo económico, es poco menos que una utopía. Con todo ello en mente, imagino que los que tienen que tomar decisiones en este sentido sopesarán sesudamente lo que fichan antes de abrir la cartera.
 
 
 
 
 
 

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