En medio del delicioso empacho que está significando la saga de Madrid-Barcelonas y que se ha convertido en el eje por el que se mueve el mundo y no solo el deportivo últimamente en este país, entramos en una semana en la que tengo dos fechas bien marcadas en rojo. Y es que si despejamos esa cortina de humo que están dejando los derbis futboleros, al fondo podemos ver que el Cáceres Creativa saltará el fin de semana a escena para representar la obra en la que ha trabajado durante toda la temporada. Los play-offs ya están aquí. Desde el viernes, el equipo de Aranzana quiere dar un golpe de estado a la lógica y, primero, acabar con los sonsonetes de los pesimistas que ven el 3-0 irremediablemente encima, para luego ser realmente competitivos y después... ¿quién sabe?
El caso es que el contrincante con el que hemos caído emparejados, en principio, es el más complicado que podía tocar. Pero claro, el Cáceres durante muchas semanas hizo (de)méritos más que suficientes para que al final haya sido así. ¡Y dando gracias! para como se había puesto el panorama. La pregunta que ronda ahora mismo sobre todos los aficionados cacereños es si verdaderamente existe una remota opción de que su equipo dé el campanazo. A priori, desde fuera, pocos apuestan por una machada de tal calibre. Hay que recordar que el equipo gallego ha sido el gran aspirante a recuperar la plaza ACB perdida la temporada pasada. Por presupuesto y plantilla, desde el primer momento era la referencia de la competición. El equipo gallego ha obtenido los resultados esperados y ha estado en lo más alto hasta que el Murcia le pegó un adelantamiento decisivo para conseguir el ascenso de modo directo. Así los compostelanos se han quedado un tanto desangelados y tendrán que buscar el ascenso por el camino más tortuoso. Lo que sí es cierto es que esta temporada la liga ha estado más jerarquizada que nunca, diría. Murcianos y gallegos han estado desde el primer momento un escalón grande muy por encima de todos los demás. Sólo así se explica que el rival del Cáceres no haya podido ascender directamente tras haber perdido únicamente 7 de los 34 enfrentamientos. Cualquier otra temporada estos números le habrían valido de sobra y a estas alturas ya estarían de regreso a la máxima competición, pero es que se han cruzado esta temporada dos de los mejores equipos que han pasado por la LEB Oro en los últimos años.
FÓRMULA ANTI-OBRADOIRO
No sé si Aranzana, futbolero reconocido, ha encontrado inspiración estos días en las técnicas de Mou para echar freno a la engrasada y reconocida maquinaria azulgrana y trasladarlo de alguna manera al parquet. Las cosas no son siempre como el guión las pinta, sino que también ha lugar a la sorpresa a veces. Lo que es cierto es que cuesta muchísimo imaginar que los de Moncho Fernández vayan a ser sorprendidos y apartados a las primeras de cambio. Estoy de acuerdo que a un partido, es posible, pero...¿y a toda una serie?
Por momentos, se me viene a la cabeza el partido de la cuarta jornada, cuando ambos se presentaban de colíderes tras haber vencido en las tres citas previas y se midieron en el Multiusos. El encuentro iba a servir para calibrar de alguna manera las opciones que el Cáceres -entonces 2016- podía tener en la guerra por estar allí arriba. El resultado no fue tan aplastante como las conclusiones que se extrajeron tras el primer calamotazo cacereño. El 54-74 evidenciaba algo que ya se intuía: los gallegos eran superiores. Era un equipo hecho para subir. El Cáceres, sin embargo, se perfilaba como uno de los mejores challengers, con aspiraciones infinitamente mayores que las de ser novenos, dicho sea de paso.
Echando un vistazo en detalle a lo que ha hecho el conjunto gallego a lo largo de la temporada, capto un dato ciertamente curioso. De las 27 victorias sumadas, en 25 ocasiones lo han hecho por 9 o más puntos. ¿Lectura? Pues que es un equipo superior, acostumbrado a llegar a los últimos minutos con los partidos bajo control, más o menos. En pocas ocasiones ha tenido que jugarse los envites en ajustados finales. Sólo ha ganado con sufrimiento hasta el último momento en dos enfrentamientos: ante Melilla (66-64) y ante Ourense (64-66). En el Cáceres, ya imagino que todos firmarían llegar a los instantes decisivos con el partido en el alero. Con estos precedentes las opciones de los cacereños subirían bastantes enteros, visto lo visto este año. Además, entrar el último minuto con el choque vivo no cabe duda que va a generar mucha más ansiedad en el equipo que se presenta como favorito.
Aranzana quiere aferrarse a que el conjunto ha sido capaz de reponerse de la tremenda racha perdedora que le ahogó durante muchas semanas. Ya nadie se quiere acordar de aquello. Los postreros triunfos ante Tarragona y La Palma han sido balsámicos y sirven para refrescar un ánimo que estaba muy dañado. Además, en lo físico, el parón de dos semanas está viniendo de perlas para recuperar a toda la plantilla. Para una eliminatoria tan complicadísima, no contar con Cherry, ni con Humphrey entonces sí que haría que la sorpresa fuera prácticamente imposible. Para poder mantener a raya a los de Moncho Fernández el Cáceres debe tener absolutamente todas sus jugadores preparados para aportar en positivo. Dice Aranzana que en los play-offs ya no cuenta nada de lo anterior. Y creo que tiene mucha razón. Ya no importa en qué puesto terminaste en la liga regular, ahora ya no se puede pinchar. Si lo haces, estás fuera a las primeras de cambio y eso es lo que se intenta evitar por todos los medios. Terminar la competición con un buen regusto se antoja crucial para 'vender' el proyecto de la temporada que viene. Pero eso lo vamos a aparcar por ahora.
Cáceres DXT es el blog en el que intentaré dar mi punto de vista de los principales eventos deportivos de la ciudad. Especialmente realizaré un seguimiento de los clubes más destacados, tratando tanto la actualidad como las curiosidades. Yo aportaré mi granito de arena, pero la esencia de este sitio es vuestra opinión. Bienvenidos
lunes, 25 de abril de 2011
miércoles, 13 de abril de 2011
Obradoiro, Burgos... ¡No, La Palma!
Vaya semana de cábalas que llevamos. Ahora mismo somos novenos, pero si Clínicas Rincón, que todavía tiene en juego el playoff de descenso, gana al Breogán y Tarragona, que no se juega nada más que la honrilla, se impone al Navarra nos podía tocar o el tal o el cual, siempre que no pierdan de más de X y bla, bla, bla... Cábalas y más cábalas que ya imagino que tenéis todos bien entendidas tras las explicaciones que se han dado desde periódicos, radios y Teles. Pero... no podemos olvidar un asunto que es de vital relevancia. Para saltar del noveno puesto y poder aprovechar ayudas de Axarquía o Tarragona se debe cumplir otra premisa que no se puede pasar por alto. El Cáceres tiene que ganar. Pequeño detalle. Aunque si tenemos en cuenta que el equipo no ha sido capaz de ganar desde octubre más que un solo partido fuera de casa (precisamente ante Tarragona, último derrotado en el Multiusos), quizá el matiz no sea tan pequeño. El Cáceres si quiere escalar algo en la clasificación y tener así un rival menos monstruoso -siempre en teoría- tiene que derrotar a La Palma. Lo demás ya se verá.
En estos días en los que se ha puesto de moda en los entrenadores el exceso de celo creo que el Cáceres debe convertir el partido ante La Palma en una obsesión y no desviar la mirada más allá de este encuentro, a pesar de que por todos lados te estén susurrando los nombres de Obradoiro, Burgos o Girona... Los playoffs están a la vuelta de la esquina (parón competitivo incluido), pero lo inmediato es La Palma. Si Barcelona o Real Madrid ni siquiera se atrevían a hablar abiertamente de las semifinales de Champions hasta dar cuenta de Shaktar o Tottenham cuando lo tenían totalmente hecho -no nos engañemos-, ¿cómo va nadie en el Cáceres a poner los ojos en rival ninguno antes de que se acabe la liga regular? Cierto es que La Palma no se juega más que despedirse de la mejor manera de su afición, pero no debemos olvidar que si no hubiera sido por la sanción federativa que se le impuso, el viernes estos se estarían jugando la clasificación en un partido a todo o nada. También es más que probable que Aranzana aparezca en este partido una vez más con el equipo tocado en lo físico. Sin Humphrey y con un Cherry para poca fiesta, los argumentos para ser optimista no abundan.
Ganar a Tarragona el viernes pasado, además de obligado por cuestiones obvias, ha permitido que el equipo rebaje un tanto la angustia que cada día asfixiaba más a la plantilla. Frenar la cadena de derrotas, además de para asegurar la clasificación para las eliminatorias decisivas, le ha valido al equipo que "para recuperar sensaciones" (Aranzana dixit). Y menos mal que se venció, porque la semanita pasada fue difícil de manejar. Ya no solo por lo deportivo, que solo eso tiene ya su tela, sino también por el ambiente que se creó tras la destitución del doctor Maynar. Dicen que la situación viene de muy atrás, pero digo yo... ¿se tiene que esperar a la penúltima jornada de la liga cuando el equipo se juega la vida y cuando la lista de lesionados es la que es para destituirle? O dicho de otro modo ¿A pesar de que la relación entre técnico y médico era de indisimulable tensión, no se podía haber esperado a terminar la temporada y ver después cómo se prepara la que viene? Ya dije que yo no me meto en 'fregaos' que no me corresponden y tampoco creo que sea muy prudente hacerlo sin conocer lo que se ha cocido por dentro. Lo que si creo que es opinable es que el momento de cortar al médico no puede haber sido peor, a las puertas de las eliminatorias y con una enfermería con lista de espera. ¿Quién dice ahora y con qué criterio cuándo debe empezar a jugar Ryan? por ejemplo.
Lo dicho, que lo inmediato es el choque de La Palma. Lo único que ahora mismo está en la mano de la plantilla cacereña es sacar este encuentro y luego echar un ojo a lo que pasa en Tarragona y Málaga. De cómo salgamos de esta jornada creo que pasan muchas de las posibilidades del Cáceres en los cruces. Obradoiro (siempre que no falle Murcia) entiendo que es inabordable; Burgos también tiene una plantilla más larga y de calidad y si se diera la triple carambola, Girona o León no son mejores que Cáceres. Pero bueno, se verá. Estaremos pendientes el viernes, especialmente de lo que pasa en La Palma.
En estos días en los que se ha puesto de moda en los entrenadores el exceso de celo creo que el Cáceres debe convertir el partido ante La Palma en una obsesión y no desviar la mirada más allá de este encuentro, a pesar de que por todos lados te estén susurrando los nombres de Obradoiro, Burgos o Girona... Los playoffs están a la vuelta de la esquina (parón competitivo incluido), pero lo inmediato es La Palma. Si Barcelona o Real Madrid ni siquiera se atrevían a hablar abiertamente de las semifinales de Champions hasta dar cuenta de Shaktar o Tottenham cuando lo tenían totalmente hecho -no nos engañemos-, ¿cómo va nadie en el Cáceres a poner los ojos en rival ninguno antes de que se acabe la liga regular? Cierto es que La Palma no se juega más que despedirse de la mejor manera de su afición, pero no debemos olvidar que si no hubiera sido por la sanción federativa que se le impuso, el viernes estos se estarían jugando la clasificación en un partido a todo o nada. También es más que probable que Aranzana aparezca en este partido una vez más con el equipo tocado en lo físico. Sin Humphrey y con un Cherry para poca fiesta, los argumentos para ser optimista no abundan.
Ganar a Tarragona el viernes pasado, además de obligado por cuestiones obvias, ha permitido que el equipo rebaje un tanto la angustia que cada día asfixiaba más a la plantilla. Frenar la cadena de derrotas, además de para asegurar la clasificación para las eliminatorias decisivas, le ha valido al equipo que "para recuperar sensaciones" (Aranzana dixit). Y menos mal que se venció, porque la semanita pasada fue difícil de manejar. Ya no solo por lo deportivo, que solo eso tiene ya su tela, sino también por el ambiente que se creó tras la destitución del doctor Maynar. Dicen que la situación viene de muy atrás, pero digo yo... ¿se tiene que esperar a la penúltima jornada de la liga cuando el equipo se juega la vida y cuando la lista de lesionados es la que es para destituirle? O dicho de otro modo ¿A pesar de que la relación entre técnico y médico era de indisimulable tensión, no se podía haber esperado a terminar la temporada y ver después cómo se prepara la que viene? Ya dije que yo no me meto en 'fregaos' que no me corresponden y tampoco creo que sea muy prudente hacerlo sin conocer lo que se ha cocido por dentro. Lo que si creo que es opinable es que el momento de cortar al médico no puede haber sido peor, a las puertas de las eliminatorias y con una enfermería con lista de espera. ¿Quién dice ahora y con qué criterio cuándo debe empezar a jugar Ryan? por ejemplo.
Lo dicho, que lo inmediato es el choque de La Palma. Lo único que ahora mismo está en la mano de la plantilla cacereña es sacar este encuentro y luego echar un ojo a lo que pasa en Tarragona y Málaga. De cómo salgamos de esta jornada creo que pasan muchas de las posibilidades del Cáceres en los cruces. Obradoiro (siempre que no falle Murcia) entiendo que es inabordable; Burgos también tiene una plantilla más larga y de calidad y si se diera la triple carambola, Girona o León no son mejores que Cáceres. Pero bueno, se verá. Estaremos pendientes el viernes, especialmente de lo que pasa en La Palma.
miércoles, 6 de abril de 2011
Envenenada ruleta rusa
Dos jornadas separan al Cáceres Creativa de redimirse o de darse de bruces en un trastazo monumental. Ya no vale nada de lo anterior. La notable campaña realizada durante muchas jornadas ha sido abortada con una avergonzante racha de tropiezos. Llegado este punto, el equipo se va a jugar todo en dos citas. Una en casa, el viernes y otra a domicilio. Por Tarragona y La Palma respectivamente pasan definitivamente los designios del equipo, que ya no tiene más margen de error. Pifiarla ahora ya no tiene vuelta atrás.
De los dos partidos, sacar al menos uno resulta de obligado cumplimiento. Sí o sí, ya está. Dar la campanada en ambos abriría la puerta para hacerse ilusiones hasta de acabar quintos y poder contar con el factor pista a favor. Bueno, yo creo que esto ya es fantasear demasiado dadas las carambolas que tendrían que acumularse, pero nunca se sabe.
No se debe perder de vista que jugar partidos en casa en los playoffs lleva aparejada una importante inyección económica. Un buen taquillazo en los choques más importantes de la temporada deja pasta. Ya no es que el equipo esté en condiciones de subir a la ACB, que vamos no lo está ni por asomo, pero es que la ecuación es bien sencilla: cuanto más partidos seas capaz de resistir en los playoffs, más salvas el presupuesto. Quedar fuera sería un cataclismo también en este sentido. El caso es que terminar noveno tampoco sería muchísimo mejor, pues tiene toda la pinta de que si el Cáceres cogiera el último vagón de este tren quedaría out a las primeras de cambio, probablemente en tres citas (de las cuales sólo una sería en casa). Es decir poca taquilla.
No voy a simplificar la importancia de meterse en los playoffs exclusivamente al tema económico, puesto que para el club estar ahí es un asunto también de prestigio. No han sido pocos los entrenadores que han desfilado por el Multiusos hartándose de decir que Cáceres estaba en el grupo de favoritos para ascender. Al equipo de Aranzana lo ponían un escaloncito detrás de Murcia y Xacobeo y a la misma altura que Burgos. Entonces daba esa sensación, pero... quién lo ha visto y quién lo ve. Es por eso la decepción ya no la quita nadie. En cualquier caso, al menos aún se está a tiempo de salvar de algún modo parte de los muebles. Todo está en juego en dos partidos y hay que mentarlizarse en ello, como si fuera una eliminatoria de ida y vuelta.
EL MAL ROLLITO Vaya que cuando el manido asunto del ambiente del vestuario parecía estar bastante aplacado y con una presunción de entendimiento entre las partes, ahora resulta que se destapa una crispada relación entre el cuerpo técnico y médico. Vamos entre Gustavo Aranzana y Marcos Maynar más concretamente. El club, que califica la situación de insostenible, rompe la baraja por el lado del doctor, que deja de pertenecer a la disciplina cacereña. Maynar se va cabreado y con una rajadita que no veas del técnico. Ahora se echan el muerto de las lesiones de un lado para otro. Que si los entrenamientos no se planifican con cabeza, que si no sabemos porqué tardan tanto tiempo en recuperarse los jugadores... Mis conocimientos de fisiología deportiva son nulos y no me aventuraría ni siquiera a insinuar si pudiera existir alguna relación entre el planning de entrenamientos y las lesiones y sus lentas recuperaciones. Lo que sí puedo afirmar con rotundidad es que todo esto llega en el peor momento. En el peor con diferencia. En un momento difícil en lo personal para Maynar, que hace escasamente una semana estaba otra vez involucrado en acusaciones sobre un nuevo presunto caso de dopaje -una sombra que parece perseguirle desde hace años a pesar de que nunca ha sido condenado judicialmente- y también en el peor momento para el equipo, que se va a jugar la vida en diez días en una ruleta rusa muy envenenada.
De los dos partidos, sacar al menos uno resulta de obligado cumplimiento. Sí o sí, ya está. Dar la campanada en ambos abriría la puerta para hacerse ilusiones hasta de acabar quintos y poder contar con el factor pista a favor. Bueno, yo creo que esto ya es fantasear demasiado dadas las carambolas que tendrían que acumularse, pero nunca se sabe.
No se debe perder de vista que jugar partidos en casa en los playoffs lleva aparejada una importante inyección económica. Un buen taquillazo en los choques más importantes de la temporada deja pasta. Ya no es que el equipo esté en condiciones de subir a la ACB, que vamos no lo está ni por asomo, pero es que la ecuación es bien sencilla: cuanto más partidos seas capaz de resistir en los playoffs, más salvas el presupuesto. Quedar fuera sería un cataclismo también en este sentido. El caso es que terminar noveno tampoco sería muchísimo mejor, pues tiene toda la pinta de que si el Cáceres cogiera el último vagón de este tren quedaría out a las primeras de cambio, probablemente en tres citas (de las cuales sólo una sería en casa). Es decir poca taquilla.
No voy a simplificar la importancia de meterse en los playoffs exclusivamente al tema económico, puesto que para el club estar ahí es un asunto también de prestigio. No han sido pocos los entrenadores que han desfilado por el Multiusos hartándose de decir que Cáceres estaba en el grupo de favoritos para ascender. Al equipo de Aranzana lo ponían un escaloncito detrás de Murcia y Xacobeo y a la misma altura que Burgos. Entonces daba esa sensación, pero... quién lo ha visto y quién lo ve. Es por eso la decepción ya no la quita nadie. En cualquier caso, al menos aún se está a tiempo de salvar de algún modo parte de los muebles. Todo está en juego en dos partidos y hay que mentarlizarse en ello, como si fuera una eliminatoria de ida y vuelta.
EL MAL ROLLITO Vaya que cuando el manido asunto del ambiente del vestuario parecía estar bastante aplacado y con una presunción de entendimiento entre las partes, ahora resulta que se destapa una crispada relación entre el cuerpo técnico y médico. Vamos entre Gustavo Aranzana y Marcos Maynar más concretamente. El club, que califica la situación de insostenible, rompe la baraja por el lado del doctor, que deja de pertenecer a la disciplina cacereña. Maynar se va cabreado y con una rajadita que no veas del técnico. Ahora se echan el muerto de las lesiones de un lado para otro. Que si los entrenamientos no se planifican con cabeza, que si no sabemos porqué tardan tanto tiempo en recuperarse los jugadores... Mis conocimientos de fisiología deportiva son nulos y no me aventuraría ni siquiera a insinuar si pudiera existir alguna relación entre el planning de entrenamientos y las lesiones y sus lentas recuperaciones. Lo que sí puedo afirmar con rotundidad es que todo esto llega en el peor momento. En el peor con diferencia. En un momento difícil en lo personal para Maynar, que hace escasamente una semana estaba otra vez involucrado en acusaciones sobre un nuevo presunto caso de dopaje -una sombra que parece perseguirle desde hace años a pesar de que nunca ha sido condenado judicialmente- y también en el peor momento para el equipo, que se va a jugar la vida en diez días en una ruleta rusa muy envenenada.
lunes, 4 de abril de 2011
martes, 29 de marzo de 2011
Sobre el buen rollo y la vergüenza torera
Otra derrota más. El Cáceres Creativa ya no tiene más margen. O reacciona o corre el serio riesgo de quedarse sin plaza de playoff. No quiero ni pensar que el equipo con la buena temporada que ha realizado en dos tercios de competición se quedara al final fuera de los nueve primeros clasificados. ¡Qué batacazo sería! El caso es que con los sonrojantes KOs que ha sufrido recientemente ante equipos de muchísima menos entidad que el Murcia, la derrota del domingo hasta dejó un regusto casi dulce. El equipo fue competitivo durante 30 minutos y sólo en el último cuarto fue cuando se acabó la gasolina. Y mucho resistió con la sobreactividad que existe últimamente en la enfermería.
El domingo viví el partido más cerca del parquet de lo que lo hago habitualmente. Siempre me ha gustado ver el basket desde posiciones más altas en la grada, por aquello de que se aprecia el juego de una manera como más amplia. Manías, supongo. Lo que sí es cierto es que a escasos metros de los jugadores se perciben matices que desde la distancia se pierden un poco. Desde allí, cerca del banquillo, se desmontan en un segundo los cuchicheos de si "fulanito y fulanito están a tiros". Honestamente dudo mucho que la situación de lamento continuo en la que ha caído el equipo tenga nada que ver con rencillas internas entre jugadores.
Creo que los jugadores, con alguna excepción -eso sí-, están plenamente identificados con el proyecto y quieren vaciarse para revertir esta situación tan difícil en la que se han metido. Humphrey, que estaba para jugar 7-8 minutos, acabó jugando 25; Antelo, que se lesionó dos días antes, se infiltró para poder estar, con el consiguiente riesgo, y estuvo 20 minutos sobre el parquet. Cherry, que también se lesionó durante el primer cuarto, quería saltar a la pista y ayudar al equipo aunque estuviera con dolor y pudiera agravar más aún su lesión. En pocas palabras: los jugadores están muy implicados para salir del bache.
IMPLICACIÓN PLENA Pero claro, cuando los jugadores lesionados arriesgan su físico para el beneficio del grupo, lo menos que se puede esperar es que el resto de compañeros se implique todavía un poco más. Lo que de toda la vida se ha llamado en mi tierra 'vergüenza torera'. Hablando claro, lo que me parece de todo grado inadmisible es que cuando el equipo se está machacando por salir adelante, uno de los hombres que tenía que estar cargando con buena parte de la responsabilidad se borre. Sí, se borre. Porque McCoy ni está, ni parece que quiera estar. Todo el mundo sabe que el fichaje del americano fue una 'cagada'. Se sabe desde la pretemporada, desde el primer día. Es verdad que ocasionalmente ha tenido partidos decentes, pero es que las sombras son tan alargadas... Entiendo que a McCoy se le ha acabado el baloncesto y que no está ni para LEB Plata. Pero lo que me indigna, y como a mí a todo el que quiera bien al Cáceres, es que no le eche... arrojo (decirlo de otra manera suena un tanto mal). Mientras Humphrey o Antelo se jugaban agravar sus lesiones el domingo, McCoy deambulaba como un zombie. Cuando el partido estaba vivo, le pitan dos faltas seguidas en ataque -además de éstas bien señaladas-, no baja para defender en un ataque de Murcia y en el siguiente no le pone ni la mano a Faverani, que acaba anotando... ¿Total? Al banco. Y encima llega sonriendo, mientras le pegan una pitada. Al final del partido mientras sus compañeros se concentran en el centro de la pista, éste a su bola por otra parte. En fin... que la gente no es ciega y ve lo que hay. Por cierto, su valoración final: cero.
Aranzana, que es un tío muy, muy prudente, no quiere pegar una rajada como a lo mejor le pide el cuerpo, pero es que anda corto de efectivos y tendrá que luchar hasta el último partido para exprimirle las últimas gotas de baloncesto que le puedan quedar mirando por el beneficio del grupo. Quedan tres partidos de liga regular y tal y como está la plantilla de tocada con las lesiones o todos -y digo todos- dan el máximo o el batacazo puede estar a la vuelta de la esquina.
El domingo viví el partido más cerca del parquet de lo que lo hago habitualmente. Siempre me ha gustado ver el basket desde posiciones más altas en la grada, por aquello de que se aprecia el juego de una manera como más amplia. Manías, supongo. Lo que sí es cierto es que a escasos metros de los jugadores se perciben matices que desde la distancia se pierden un poco. Desde allí, cerca del banquillo, se desmontan en un segundo los cuchicheos de si "fulanito y fulanito están a tiros". Honestamente dudo mucho que la situación de lamento continuo en la que ha caído el equipo tenga nada que ver con rencillas internas entre jugadores.
Creo que los jugadores, con alguna excepción -eso sí-, están plenamente identificados con el proyecto y quieren vaciarse para revertir esta situación tan difícil en la que se han metido. Humphrey, que estaba para jugar 7-8 minutos, acabó jugando 25; Antelo, que se lesionó dos días antes, se infiltró para poder estar, con el consiguiente riesgo, y estuvo 20 minutos sobre el parquet. Cherry, que también se lesionó durante el primer cuarto, quería saltar a la pista y ayudar al equipo aunque estuviera con dolor y pudiera agravar más aún su lesión. En pocas palabras: los jugadores están muy implicados para salir del bache.
IMPLICACIÓN PLENA Pero claro, cuando los jugadores lesionados arriesgan su físico para el beneficio del grupo, lo menos que se puede esperar es que el resto de compañeros se implique todavía un poco más. Lo que de toda la vida se ha llamado en mi tierra 'vergüenza torera'. Hablando claro, lo que me parece de todo grado inadmisible es que cuando el equipo se está machacando por salir adelante, uno de los hombres que tenía que estar cargando con buena parte de la responsabilidad se borre. Sí, se borre. Porque McCoy ni está, ni parece que quiera estar. Todo el mundo sabe que el fichaje del americano fue una 'cagada'. Se sabe desde la pretemporada, desde el primer día. Es verdad que ocasionalmente ha tenido partidos decentes, pero es que las sombras son tan alargadas... Entiendo que a McCoy se le ha acabado el baloncesto y que no está ni para LEB Plata. Pero lo que me indigna, y como a mí a todo el que quiera bien al Cáceres, es que no le eche... arrojo (decirlo de otra manera suena un tanto mal). Mientras Humphrey o Antelo se jugaban agravar sus lesiones el domingo, McCoy deambulaba como un zombie. Cuando el partido estaba vivo, le pitan dos faltas seguidas en ataque -además de éstas bien señaladas-, no baja para defender en un ataque de Murcia y en el siguiente no le pone ni la mano a Faverani, que acaba anotando... ¿Total? Al banco. Y encima llega sonriendo, mientras le pegan una pitada. Al final del partido mientras sus compañeros se concentran en el centro de la pista, éste a su bola por otra parte. En fin... que la gente no es ciega y ve lo que hay. Por cierto, su valoración final: cero.
Aranzana, que es un tío muy, muy prudente, no quiere pegar una rajada como a lo mejor le pide el cuerpo, pero es que anda corto de efectivos y tendrá que luchar hasta el último partido para exprimirle las últimas gotas de baloncesto que le puedan quedar mirando por el beneficio del grupo. Quedan tres partidos de liga regular y tal y como está la plantilla de tocada con las lesiones o todos -y digo todos- dan el máximo o el batacazo puede estar a la vuelta de la esquina.
lunes, 21 de marzo de 2011
Perdemos y nos deprimimos... nos deprimimos y perdemos
El Multiusos cambia de uso. Donde hace poco más de un mes había una sala de fiestas en la que los viernes cada quince días se organizaban unos buenos saraos, han instalado recientemente un velatorio. Del mismo lugar del que solía salir un gentío de aficionados, personal, jugadores... orgullosos y alegres tras cada actuación, desde hace un mes aproximadamente solo se ven rostros sombríos y una tristeza que rebosa. Los colectivos deportivos también caen en depresión. El panorama es un tanto desalentador y nadie sabe ya cómo levantar la moral. El Cáceres Creativa (paradójicamente desde que se llama así ha perdido toda su creatividad) se ha extraviado de la senda que había seguido desde el inicio de la temporada.
Se había medio aceptado que el equipo era muy fuerte en casa y de alguna manera se tapaban las notables deficiencias cuando se jugaba fuera. Pero cuando han llegado también los palos en casa la depresión se ha desatado. Las dudas han invadido a los jugadores y el problema se ha magnificado aún más. El equipo no está sabiendo sobreponerse y cada jornada que pasa los complejos son mayores.
Había que ver cómo Gustavo Aranzana se marchaba tras la derrota ante el Palencia del Multiusos... Sencillamente estaba hundido. El técnico pucelano es un hombre transparente y su rostro no es capaz de esconder los sentimientos que le rondan. Está preocupado. Preocupado porque el equipo no juega como sabe. Según él, la plantilla entrena bien durante la semana, pero cuando llega el partido la mano se encoje. El viernes, ¡un 31.8% en tiros de dos! (hombre...)
El ambiente está contaminado. Las derrotas y la penuria son algo que se retroalimentan. Cuanto más pierdes, más te hundes... cuanto más te hundes, más pierdes. Salir de ese círculo vicioso es la clave. Dice Aranzana que de aquí se sale "con trabajo" (¡toma tópico!). Con trabajo, sí. Pero a mí me parece que no vale con exprimirse en la pista, si no se pone máxima atención en lo anímico, que es donde el equipo está más dañado. Es la pregunta ¿pista o diván? Quizá deba dejar la pizarra a un lado por un momento para intentar tocar la fibra a los jugadores para que reaccionen de una vez. Vamos, hacer un poco de psicólogo. Los métodos para sacar lo mejor de cada jugador dependerá de cada uno particularmente. En casos habrá que picar un poco en el orgullo de unos, en otros tocará pasar la mano por el hombro de otros.
Con el que creo que no hay que trabajar demasiado para motivarlo es con Valeika. Su espíritu es el que debería contagiar al resto del equipo y no al revés. Qué diferencia cuando está en pista el lituano o a McCoy. Vaya por delante que el americano tiene un anillo de esos gorditos que se consiguen al ganar un campeonato de la NBA y que Valeika los anillos que tiene son más bien del Bijou Brigitte. ¿Pero en ganas? En ganas el rubio está muy por encima no sólo de McCoy, sino de la mayoría de la plantilla. Claro que también debería pensar un poco en canalizar ese coraje y contenerse algo a la hora de hacer faltas. El viernes otra vez se fue al banco con cinco personales (en 20 minutos). Pero ese ímpetu bien entendido es la llave para salir del pozo. Éste viene a lo que viene y no quiere ni oír hablar de penurias, ni complejos, ni depresiones.
Van quedando pocas jornadas de liga regular y antes de que lleguen los play-offs el Cáceres debe encontrar ese camino que le permita poner la rúbrica a una temporada que hasta hace cuatro días era de nota y que ahora parece calamitosa. Sin embargo, la cuarta posición no está perdida y es un objetivo que para nada es una utopía. Y si no se logra, al menos podría ser suficiente con recuperar el tan buscado 'feeling'.
Se había medio aceptado que el equipo era muy fuerte en casa y de alguna manera se tapaban las notables deficiencias cuando se jugaba fuera. Pero cuando han llegado también los palos en casa la depresión se ha desatado. Las dudas han invadido a los jugadores y el problema se ha magnificado aún más. El equipo no está sabiendo sobreponerse y cada jornada que pasa los complejos son mayores.
Había que ver cómo Gustavo Aranzana se marchaba tras la derrota ante el Palencia del Multiusos... Sencillamente estaba hundido. El técnico pucelano es un hombre transparente y su rostro no es capaz de esconder los sentimientos que le rondan. Está preocupado. Preocupado porque el equipo no juega como sabe. Según él, la plantilla entrena bien durante la semana, pero cuando llega el partido la mano se encoje. El viernes, ¡un 31.8% en tiros de dos! (hombre...)
El ambiente está contaminado. Las derrotas y la penuria son algo que se retroalimentan. Cuanto más pierdes, más te hundes... cuanto más te hundes, más pierdes. Salir de ese círculo vicioso es la clave. Dice Aranzana que de aquí se sale "con trabajo" (¡toma tópico!). Con trabajo, sí. Pero a mí me parece que no vale con exprimirse en la pista, si no se pone máxima atención en lo anímico, que es donde el equipo está más dañado. Es la pregunta ¿pista o diván? Quizá deba dejar la pizarra a un lado por un momento para intentar tocar la fibra a los jugadores para que reaccionen de una vez. Vamos, hacer un poco de psicólogo. Los métodos para sacar lo mejor de cada jugador dependerá de cada uno particularmente. En casos habrá que picar un poco en el orgullo de unos, en otros tocará pasar la mano por el hombro de otros.
Con el que creo que no hay que trabajar demasiado para motivarlo es con Valeika. Su espíritu es el que debería contagiar al resto del equipo y no al revés. Qué diferencia cuando está en pista el lituano o a McCoy. Vaya por delante que el americano tiene un anillo de esos gorditos que se consiguen al ganar un campeonato de la NBA y que Valeika los anillos que tiene son más bien del Bijou Brigitte. ¿Pero en ganas? En ganas el rubio está muy por encima no sólo de McCoy, sino de la mayoría de la plantilla. Claro que también debería pensar un poco en canalizar ese coraje y contenerse algo a la hora de hacer faltas. El viernes otra vez se fue al banco con cinco personales (en 20 minutos). Pero ese ímpetu bien entendido es la llave para salir del pozo. Éste viene a lo que viene y no quiere ni oír hablar de penurias, ni complejos, ni depresiones.
Van quedando pocas jornadas de liga regular y antes de que lleguen los play-offs el Cáceres debe encontrar ese camino que le permita poner la rúbrica a una temporada que hasta hace cuatro días era de nota y que ahora parece calamitosa. Sin embargo, la cuarta posición no está perdida y es un objetivo que para nada es una utopía. Y si no se logra, al menos podría ser suficiente con recuperar el tan buscado 'feeling'.
martes, 8 de marzo de 2011
Aranzana, ¿látigo o consuelo?
Con las buenas notas que sacaba mi hijo... ¿qué le pasa ahora que no hace más que traer calabazas a casa? ¿No estudia lo suficiente, tiene algún problema...? Ese ataque de paternidad es un poco el complejo que tiene que estar invadiendo últimamente al técnico del Cáceres Creativa. Ahora lo que le toca es sopesar si es más efectivo ejercer de padre comprensivo y consolar a su pupilo en un momento difícil o ser demandante y exigir abiertamente más a su chico porque ha demostrado claramente que cuando quiere, puede.
El Cáceres Creativa está pasando por su momento más crítico de la temporada. Cuatro partidos perdidos en los últimos seis enfrentamientos habla por sí solo en un equipo cuyas aspiraciones son las que son. Y ya no son las derrotas, sino como se producen. La imagen del equipo últimamente es la de un equipo herido. Dicen que si problemas de concentración, que si falta de actitud... No sé, pero algo no marcha bien. Hasta el momento, los desastres a domicilio se tapaban un poco con la efectividad de local. Dar una imagen tan mala como la del domingo ante el Breogán hace infinitamente más daño ante tu público que fuera. Perder con los gallegos no era algo previsible -no nos vamos a engañar- pero tampoco es un desastre en sí mismo. Era cuestión de tiempo que el equipo perdiera en casa (aparte de la aceptada derrota ante el Obradoiro). La gravedad del asunto tiene más que ver con que el equipo no sea capaz de competir. ¡No puedes encajar 30 chinos en un cuarto! El domingo, el Cáceres Creativa tiró el partido en los primeros diez minutos. Luego, en el segundo cuarto los dejas en 16. ¿qué pasa aquí? Los porcentajes de tiro de tres puntos de los rivales últimamente son especialmente generosos. Y eso es que no se pone la mano, que no se está encima. ¿Cansancio o relajación?
MUCHO DAÑO EN LA PINTURA Por dentro, el otro día Hicks y Amador se hincharon de meter canastas cómodas. McCoy va una velocidad por debajo del resto de pívots y eso es dar muchas facilidades. Pero es lo que hay. Es un jugador lento, pero fuerte. Hay que entender que le cueste defender a jugadores más explosivos, pero, por otra parte, debería sacar mucho más provecho a su envergadura tanto delante como atrás. Por lo que sea capaz de aportar creo que van a pasar muchas de las opciones del equipo en lo que resta de campaña.
Y para colmo Humprhey se lesiona. El mega-crack de este equipo se lesiona y estará 'out' dicen que dos semanas. Personalmente me temo que ponerlo a tono va a costar bastante más tiempo. Debe ser el momento para que McCoy se sienta realmente importante. Antelo sigue en fase de recuperar el buen nivel habitual tras su operación y luego están Valeika y Sanguino o Sanguino y Valeika (no sé muy bien el orden). El lituano gustó en su primera aparición en casa y eso que le tocó el día más inoportuno para debutar en casa. Aporta en positivo y se pega abajo. Cinco faltas en 16 minutos no puede verse como una virtud, pero habla bien de la actitud agresiva que quiere demostrar por defender. El domingo, el equipo llevaba en los primeros ocho minutos ¡una sola falta! justamente cuando el Breogán estaba barriendo a los cacereños. No comment.
Ahora, Aranzana sabe que tiene una papeleta encima de la mesa y le toca mover ficha para intentar cambiar el rumbo de un equipo, que si quiere puede sacar buenas notas porqueya lo ha demostrado, pero que últimamente huele a repesca.
El Cáceres Creativa está pasando por su momento más crítico de la temporada. Cuatro partidos perdidos en los últimos seis enfrentamientos habla por sí solo en un equipo cuyas aspiraciones son las que son. Y ya no son las derrotas, sino como se producen. La imagen del equipo últimamente es la de un equipo herido. Dicen que si problemas de concentración, que si falta de actitud... No sé, pero algo no marcha bien. Hasta el momento, los desastres a domicilio se tapaban un poco con la efectividad de local. Dar una imagen tan mala como la del domingo ante el Breogán hace infinitamente más daño ante tu público que fuera. Perder con los gallegos no era algo previsible -no nos vamos a engañar- pero tampoco es un desastre en sí mismo. Era cuestión de tiempo que el equipo perdiera en casa (aparte de la aceptada derrota ante el Obradoiro). La gravedad del asunto tiene más que ver con que el equipo no sea capaz de competir. ¡No puedes encajar 30 chinos en un cuarto! El domingo, el Cáceres Creativa tiró el partido en los primeros diez minutos. Luego, en el segundo cuarto los dejas en 16. ¿qué pasa aquí? Los porcentajes de tiro de tres puntos de los rivales últimamente son especialmente generosos. Y eso es que no se pone la mano, que no se está encima. ¿Cansancio o relajación?
MUCHO DAÑO EN LA PINTURA Por dentro, el otro día Hicks y Amador se hincharon de meter canastas cómodas. McCoy va una velocidad por debajo del resto de pívots y eso es dar muchas facilidades. Pero es lo que hay. Es un jugador lento, pero fuerte. Hay que entender que le cueste defender a jugadores más explosivos, pero, por otra parte, debería sacar mucho más provecho a su envergadura tanto delante como atrás. Por lo que sea capaz de aportar creo que van a pasar muchas de las opciones del equipo en lo que resta de campaña.
Y para colmo Humprhey se lesiona. El mega-crack de este equipo se lesiona y estará 'out' dicen que dos semanas. Personalmente me temo que ponerlo a tono va a costar bastante más tiempo. Debe ser el momento para que McCoy se sienta realmente importante. Antelo sigue en fase de recuperar el buen nivel habitual tras su operación y luego están Valeika y Sanguino o Sanguino y Valeika (no sé muy bien el orden). El lituano gustó en su primera aparición en casa y eso que le tocó el día más inoportuno para debutar en casa. Aporta en positivo y se pega abajo. Cinco faltas en 16 minutos no puede verse como una virtud, pero habla bien de la actitud agresiva que quiere demostrar por defender. El domingo, el equipo llevaba en los primeros ocho minutos ¡una sola falta! justamente cuando el Breogán estaba barriendo a los cacereños. No comment.
Ahora, Aranzana sabe que tiene una papeleta encima de la mesa y le toca mover ficha para intentar cambiar el rumbo de un equipo, que si quiere puede sacar buenas notas porqueya lo ha demostrado, pero que últimamente huele a repesca.
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